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Novedad editorial: “El árbol del corazón” de Miguel Ángel Longás

Nacido en Ejea de los Caballeros, Zaragoza, en 1968, ,Miguel Ángel Longás es licenciado en Filología Hispánica y profesor de Lengua Castellana y Literatura. Como poeta ha publicado, entre otros, los siguientes libros: Escolios (Prensas Universitarias de Zaragoza. Colección “La gruta de las palabras”. Zaragoza, 1997), Fuego inédito (Huerga y Fierro Editores. Colección “Fenice”. Madrid, 2000), El suelo por las nubes (Eclipsados. Colección de poesía. Zaragoza, 2008) y La miel de lo visible (Olifante. Colección “Papeles de Trasmoz”. Zaragoza, 2011). En 2008 fue reeditado su poemario breve Evasión hacia el fondo, premio de poesía Ciudad de Zaragoza en 1999, en el volumen colectivo Poemas. XXV concurso Ciudad de Zaragoza (Ayuntamiento de Zaragoza, 2008).

MLONGAS_CORAZON_PORTADAEn este mes de junio ha visto la luz en la colección Alcalima su último poemario El árbol del corazón, acompañado de una sugerente imagen de portada realizada por la artista Pilar Longás y un excelente prólogo  realizado por Alfredo Saldaña, escritor y profesor de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada de la Universidad de Zaragoza. Saldaña nos introduce en El árbol del corazón con las siguientes palabras: 

“Longás vive lo poético con una considerable intensidad, una cualidad que se nota ya desde el andamiaje con que recubre y acompaña la totalidad de los poemas que conforman este libro; ese traer la poesía a un primer plano de la conciencia, que podría resumirse en la fórmula “herido por la poesía y no por la vida”, es un elemento recurrente en la escritura de este poeta y se encontraba ya en la dedicatoria de su anterior libro: “A la memoria fértil de mi padre, labrador de más aire como en sí mismo al fin”, una declaración que, más allá del emocionado homenaje hacia la persona que se fue pero seguía siendo un referente, contenía toda una descripción del evocado —en vida labrador— tomada del título de la pieza dramática de Miguel Hernández entrelazado con el conocido verso de Stéphane Mallarmé: “Tel qu´en Lui-même enfin l´éternité le change”, y recuerdo esto aquí porque en El árbol del corazón la muerte del padre es un motivo temático central (por otra parte, el título de aquella entrega, La miel de lo visible, es recuperado en uno de los poemas que aquí pueden leerse, “Una predicación en el desierto”). Y junto a la desaparición de ese ser querido, las circunstancias de una ruptura amorosa constituyen otro de los grandes referentes sobre el que se articula este libro, en el que el poeta ha sabido interiorizar esos acontecimientos en el tiempo de la reflexión, la serenidad y la escritura, algo que Longás tiene muy bien aprendido y que nos traslada con una propuesta despojada de cualquier signo de patetismo. (…) Eso es, sobre todo, El árbol del corazón, poesía que suma al restar, palabra esencial que se enriquece conforme pierde elementos, tejida a golpes de imaginación contra la mudez de la tierra y el sinsentido del grito, poesía elaborada a partir de una sucesión de versos blancos (en su mayoría endecasílabos y alejandrinos) con los que consigue unas cadencias rítmicas sorprendentes, con un alto dominio en el uso de antítesis, aliteraciones, hipérbatos, paralelismos y repeticiones de versos a modo de estribillos cuyos efectos pueden comprobarse en la urdimbre de los textos que configuran este libro, que es, antes que ninguna otra cosa, un acto de fe y una declaración de amor incondicional a la poesía”.